Pueblo en la montaña no se levanta a tres meses del huracán

Barranquitas todavía mece al temporal en su cuna como si fuera uno de sus próceres. Su altura de 2,200 pies en la Cordillera Central, provocó que allí se sintieran vientos de más de 160 millas por hora desde la noche del martes 19 de septiembre hasta la mañana del jueves 21. La ruta gastronómica del municipio de la montaña, conocido como la Cuna de los Próceres, se quedó sin sabor tras el golpe del huracán María. Restaurantes para el tradicional chinchorreo como El Granero (antes Vaca Brava), La Vecindad del Chavo, Los Aviones, El Andante, Kmilas Bakery y otros que aportaban al turismo y la economía del pueblo, cerraron sus puertas luego del paso del huracán y no han podido reabrir a más de 100 días del episodio. “Nos encantaría abrir nuevamente, pero fueron demasiadas las pérdidas y no contamos con el potencial económico para reabrir”, lamentó Ivy Berríos, quien junto a su esposo administraba el restaurante familiar El Granero, que se distinguía por su estructura temática de una granja, ubicado en la comunidad Maná del barrio Barrancas.

Refugiados por el huracán María llegan a albergues infrahumanos en Nueva York

Cuando Nellyan Velázquez y su hija de tres años partieron la mañana del 8 de diciembre desde Puerto Rico hacia Nueva York, no sabían cuál sería su destino. Lo supieron después de la medianoche, luego de una larga espera en el edificio del Prevention Assistance and Temporary Housing (PATH) en el Bronx, a donde a esa hora llegó una guagua escolar que las llevó a Brooklyn. Allí pasaron la noche, en un edificio sin elevador, el cuarto “súper asqueroso”, los mattress sin sábanas. Nellyan ni siquiera recuerda la dirección. Llegaron a las 2:00 am, dormidas.